Entre los más comunes están los utensilios de madera, que le dan un toque rústico a esta parte de la casa que a veces tiene un interiorismo muy aséptico.

No obstante, ¿debe la estética o la tradición anteponerse a la seguridad alimentaria?

La química y divulgadora científica Deborah García tiene claro que no.“Deberíamos desterrar de nuestras cocinas todos los materiales porosos”, explica a Comer. El debate comenzaba hace tan solo tres días en el muro de Twitter de García, donde iniciaba un hilo con tono irónico para señalar los riesgos de usar madera en la cocina, un tema más bien desconocido para el ciudadano de pie.

Hay documentos que señalan que la madera siempre se ha usado como material de embalaje sin suponer un peligro para la salud. De hecho, el uso de barriles de madera se ha mantenido en el sector del vino y los destilados, el vinagre y el aceite de oliva. Sin embargo, del Caño asegura que en la cocina de su casa no opta por este material. “Solo lo tengo para decorar”, afirma.

“Para la cocina mejor escoger silicona o metal, porque resisten muy bien las altas temperaturas. Pero debemos vigilar con lo que compramos: algunos plásticos no son termoestables y podrían derretirse con el calor”, concluye García. Y si no queremos tirar la cuchara de madera que lleva generaciones en nuestra familia, quizás lo mejor sea colgarla como adorno. Por aquello de que más vale prevenir que curar.